“O Apalpador (Palpa Barrigas)”

Con el neocolonialismo americano y la avalancha de costumbres extranjeras, nuestro patrimonio cultural se ha visto invadido por tradiciones ajenas que desplazan a las nuestras ayudadas, a su vez, por agresivas campañas publicitarias.

Fruto del consumismo, personajes como Papá Noel, invaden nuestras tiendas cada año dándoles ese ambiente ideal para incentivar nuestra creciente visión materialista del mundo. Cabe decir que, la imagen que hoy tenemos en mente de Papá Noel vestido de rojo y larga barba, no es otra que la de un anuncio de Coca Cola de los años 20.

“Coca-Cola explicó que el origen de su publicidad navideña comenzó en la década de los años 20. Esta empresa, afirmo, que aprovechó la popularidad que tenía Santa Nicolás para relacionarlo con la campaña que tenían entre manos.”

Aunque sea digna de alabar a la nobleza de San Nicolas, no lo son en la medida las agresivas estrategias de marketing orientadas a las fechas navideñas y su potencial para desgarrar tradiciones propias. El mismo Imperio Romano, como el cristianismo, fueron verdugos de tradiciones ancestrales.

Tratando de darle un enfoque más cercano a dichas campañas y con un personaje local, desde hace algún tiempo se intenta hacer llegar en Galicia la figura del “Apalpador”, “Palpa Barrigas” en las comarca de Ancares, en substitución del ya conocido personaje mediático. Pero, ¿Qué era el Apalpador?

El 31 de diciembre vendría por la noche incordiar a los niños que hubiesen comido bien

Por lo que yo mismo recuerdo, el Apalpador o Palpabarrigas era un semi-demonio de las tradiciones ancestrales que, si no cenábamos bien, vendría por las noches a darnos pinchazos en la tripa. Hoy, es ese mismo demonio que, por las noches, tortura a todos aquellos que se se someten a una dieta para la operación verano.

Según la tradición, el día de noche vieja y para poder dormir bien, los niños debíamos dejar un vaso de leche y un puñado de castañas a un lado de la cama. Esa noche, aún no cenando lo debido, nos dejaría dormir tranquilos al ver que teníamos comida al lado de nuestra cama.

Hoy se desea de hacer ver como un ser cercano que premia a los niños buenos y, aunque lo que la tradición dice sobre el personaje no es del todo cierta, el rescatar de referente a un duende de nuestra tierra que ya cabe perdido, puede ayudar a mantener vivo un poco de nuestro legado.

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