Mitos y Leyendas: Diosas Lunares (Leyenda do Chao das Olas)

Decía Plinio el Viejo en uno de sus escritos sobre los cultos de los pueblos galaicoasturianos:

“…Nada tienen más sagrado que el tejo y el roble. Eligen los bosques de estos árboles para hacer sus ritos, que no hacen si los árboles no tienen hojas… tras preparar sus sacrificios y el banquete bajo los árboles, traen dos terneros blancos sin cuernos. Con su túnica blanca un druida sube por un árbol para cortar tejo con su hoz de oro, otros lo reciben. Después matan a los terneros en sacrificio y piden la recompensa posterior a sus dioses…”

Diosa lunar de los pueblos celticos, pierde sus inicios en los pueblos indoeropeos. Nombre que perdura en la geografía, su nonbre se encuentra ligado a fuentes y ríos

Cuenta la leyenda que, a traves del tiempo se ha conservado, sobre las crestas rocosas próximas al castro de San Andres, en  As Nogais y durante las noches de luna llena, una dama vestida de túnicas blancas y acompañad por lobos, se aparecía sobre ellas para cantar asturianas a la Luna. Mientras su belleza era iluminada por la tenue luz plateada, sus cantares eran acompañados en coro por los aullidos de los lobos que con ella iban.

Diosa del panteón celta y de los pueblos galaicoasturianos, Deva era comparable  a la representación de la diosa Gea en Grecia clásica.  Madre de todos los dioses y de naturaleza acuatica, Deva era vinculada a fuentes y ríos por ello, su nombre, perdura hoy en la toponimia dando nombre a estos accidentes geográficos entre otros.

Madre de los dioses del panteón celta, vinculada a las aguas y al curso de los ríos

Perdida su relación  con las antiguas divinidades célticas, era conocida entre las gentes del lugar, como la dama o la señora.

Cantigas y Romances : “Adios valle de Ancares”

A lo largo de los años, una sangría imparable de gentes tuvo que vender su alma al diablo de la emigración. Sangría incesante que condenaría a la comarca de Ancares al abandono, como uno de tantos lugares a lo largo y ancho de Galicia. Entre las lágrimas, la nostalgia, la tristeza y la esperanza de una vida mejor en otras tierras lejanas, muchos fueron los que, tomando pobres maletas de madera o simples atijos, dieron el primero de los muchos pasos que los seguirían.

Unos partieron más allá de los mares, otros más allá del pequeño mundo que conocían. Todos ellos,  con el pesar de haber dejado atrás a su tierra y a sus seres queridos que, algún día, volverían a ver o… quizá no. Ancares, su comarca, hoy sigue sangrando y, cada día que pasa, cada generación que se va, diezma sus aldeas. Pueblos y gentes que, junto a su historia y tradiciones, ven sobre el horizonte el final de un rincón milenario.

Ancares

-Adeus val de Ancares
adeus che digo,
Adeus árbores verdes
de xunto o río
a vin chorando…
A vin chorando e dixen
¿Por quén suspiras?
-Teño o amor ausente 
i estou chorando 
a despedida..
-A despedida é corta
a ausencia larga,
quero que te divirtas 
e no me esquezas
prenda da ialma…