Flora de Ancares: “El roble”

Extendido a lo largo y ancho de Europa, el roble ha sido uno de los árboles más queridos y emblemáticos desde la antigüedad. La belleza de sus bosques, la majestuosidad de su porte, lo preciado de su madera y la abundancia de robledales hizo, de este árbol, todo un símbolo que entraría por la puerta grande de la simbología sagrada para diferentes culturas entre ellas, la celta.

Su majestuosidad, y la nobleza de sus maderas, lo hicieron entrar por la puerta grande entre los arboles sagrados de las culturas prerromanas

En latín, roble y fuerza se expresan con la misma palabra: robur. Dicha expresión, simbolizaba tanto la fortaleza física, como la fortaleza moral. Desde la cultura celta, en donde el roble es el primero de los trece arboles sagrados, a  la misma mitología griega en la cual, Zeus, descasa bajo un roble, tanto su imponente elegancia, como su fruto, las bellotas, lo convertirían en un símbolo. Un emblema en donde, bajo su protección, residían y descansaban los dioses.

Llamados rebolas o carballos en Galicia, este arbol caducifolio era en el mundo celta la representación de Esus que, junto a Taranis y Teutates,  eran los dioses protectores de los bosques.